Cabras pal Monte

Pasión por la bicicleta
General

Bienvenidos

Bienvenidos a la nueva web de Cabraspalmonte.com. Este nuevo formato, nace como evolución a los ya 3 años de existencia de este blog, en el que podeis seguir posteando y dejando vuestros comentarios como lo habeis hecho hasta ahora.

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El despertar de la urbe


La calma reina en todo el valle. Desde lo alto se aprecia el despertar de una ciudad. Estos momentos ponen la calma sobre el esfuerzo, la compañía hace el resto.

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Y por fin el Montseny!

Son ya varios los meses, incluso diría que años, lo que llevo escuchando hablar del tema y este fin de semana, he podido sufrir en mis carnes, las famosas cuestas y el no menos complicado descenso del Montseny.

Cinco éramos los valientes que decidíamos plantarle cara a la mañana del domingo con un madrugón de órdago. Debíamos estar pronto en la salida para que los pronósticos de altas temperaturas no supusieran un contratiempo a la ascensión. A las 7 estábamos montando el material en la ladera de la montaña. En esta ocasión, Isma decidía acompañarnos. Tal y como ocurrió en Berga, la falta de kilómetros en sus piernas, nos hacía presagiar lo que sucedería con posterioridad. Teníamos que esperarlo en todos los cruces y en en Plá de la Calma.

Entre espera y espera, sacábamos fotos del fantástico paisaje y el buen rollo que por costumbre ameniza nuestras salidas.

Al llegar casi a la cima, nos tomamos un respiro para ver todo lo que nos rodeaba. No siempre se tiene la oportunidad de ver un día tan claro y soleado como el que estábamos disfrutando.



Con el paso del tiempo nos fuimos agrupando y decidimos aconsejar a Isma, que bajara por donde habíamos subido. Faltaba el último repecho antes de coronar nuestro objetivo y los que ya habían venido con anterioridad, le aconsejaban no arriesgar en la bajada que precedía al pico.


Y después de tener que poner pié en algún que otro paso complicado, coronamos nuestro objetivo. La sensación de incertidumbre que me sobrevenía ante la famosa bajada no me dejó disfrutar del momento.



Mientras dejábamos un recuerdo en forma de texto, intentábamos ocultar el nerviosismo que suponía enfrentarnos a pasos muy técnicos con bicis que no eran las adecuadas.
Llegó el momento y la bajada no defraudó a ninguno. Quedamos a la espera de repetirla e intentar bajar por las zonas que no hicimos encima de las monturas. Entiendo que alguna es prácticamente imposible, pero puede que en un ataque de valentía, consigamos la osadía de lanzarnos por las losas y poder contar que lo hemos hecho. Hasta entonces, solo nos queda decir que hemos bajado poniendo más pies que rueda, pero con la intención de volver a librar nuestra particular batalla con la naturaleza del terreno.

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Se acerca el verano, se acercan las trialeras.

La temporada de bikeparks se acerca y las ganar de tirarnos por trialeras empieza a florecer en nosotros. En esta ocasión no éramos muchos, pero las ganas de entrenar nuestras inercias y técnicas en trialeras, hacía que nuestro recorrido girara en torno a un sin fín de zonas técnicas. Empezamos bajando Torrebaró. La bajada fué rápida y sin incidentes. Volvimos en busca de la antena izquierda subiendo por el sendero que sale del final de la trialera anterior.

En la antena, Abel hizo dotes de valentía y acabó aparcando en un lateral de la parte final. Todos evitamos esta zona. De allí partimos hacia el “Abel Izquierda”, del que pasamos gran parte del tiempo, intentando repasar las zonas técnicas una y otra vez.

Algunos con más suerte que otros…

Y de aquí hasta la mitad del acueducto… en el que todos fuimos a fondo hasta el final…

 

Ya de vuelta, no podía faltar el “pinchazo” de rigor que ya empieza a ser algo habitual en cada salida!…
El próximo fin de semana toca salida para hombres, esperemos volver enteros…

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El día de los retos.

Llevábamos toda la semana retándonos para bajar la trialera del acueducto y la expectación hizo que la expedición se multiplicara. Nueve valientes tomábamos salida desde Karl Max y subiendo Hogares Mundet, empezamos a tomar posiciones. La diferencia de ritmos y las bicis que “alguno” decidió traer, hizo que el grupo tomara rumbos distintos y así reunirnos en la explanada que daba inicio a la trialera en cuestión.


Las distintas situaciones que van surgiendo tras la multitud de rutas, hace que todos confluyamos en la Font Groga. De allí nos despalzamos en grupo hasta nuestro punto de reto y sin mucha demora, empezamos a bajar la trialera como posesos!… Al final los sustos no son reseñables y todos disfutamos de un descenso animado.

Cuando llegamos a Can Coll, nos separamos definitivamente. Jose, Miguel Angel, Martin  el que os escribe, seguimos rodando y subiendo trialeras hasta que en el final de la salida rajé la cubierta… Puse una cámara y tras tomar el café de rigor, nos dirigimos a casa con otra salida digna para recordar.

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Monegros 2011, un día de “rampas”


La mañana del 30 de Abril había empezado pronto. Las 7;45 era la hora acordada por la gente de Probike, para cargar el autobús con bicis y ocupantes. Puntuales como de costumbre, los valientes que decidímos inscribirnos a esta prueba, asistimos a la convocatoria. Una vez cargadas las bicis, partimos rumbo a Sariñena.

Después de un viaje ameno, en el que todos tratábamos de disimular los nervios que suponía saber que nos enfrentábamos a una prueba exigente, llegábamos al pueblo. Eran las  11,25 de una soleada mañana de sábado. El autobús aparcaba a 100 metros del arco de salida y de allí nos dirigíamos a por los dorsales.

Una vez recogidos, nos dimos una vuelta por los stands que Orbea había instalado, dejando ver  todo el poder que la marca ha adquirido tanto a nivel nacional como internacional en una trallectoria empresarial digna de mención.

Este despliegue, se podía apreciar en la carne que tradicionalmente suelen ofrecer a los participantes y que no podía faltar a la cita.

Entre tanto, algunos aprovechábamos para dejar escapar los nervios…

Una vez relajados, empiezan a surgir las bromas y el “amor”…

Algunos, nos enseñaron la mejor manera de tomar la salida… (“por patas”)

Otros, nos esforzábamos en pasar los instantes previos a la carrera, de la mejor forma posible.

Antes de vestirnos, decidimos ir a dar una vuelta por el pueblo y picar algo. Martín había llegado con su suegro, y entre anécdotas, decidíamos cómo y dónde podíamos tomar un café y picar algo en previsión de la larga salida que suponía estar más de 4 horas encima de la bici.

Ya de camino al bus, nos sorprendía el buen ambiente y la calidad del material, que como suele ser habitual en este tipo de pruebas, traía la gente.

Los últimos retoques…

…y listos para la prueba…

La carrera daba inicio y entre la marabunta de ciclistas, veíamos pasar a Luís y Martin como una exhalación. Mientras tanto, Marcos, Jose y yo, íbamos rodando por los caminos que discurrían en la salida del pueblo, conscientes de que nos quedaba mucho tiempo por delante y con más kilómetros de los que solíamos hacer habitualmente. Enseguida empezamos a coger ritmo y los tres empezamos a rodar. Al llegar las primeras cuestas, Marcos empieza a sufrir rampas y decide bajar el ritmo considerablemente. Tras el primer avituallamiento, Jose y yo decidimos subir el ritmo y seguir la carrera dejando a Marcos solo ante el peligro. Tras el Km 30, sufrimos la pendiente del “Muro de las Lamentaciones”. Aquí los ciclistas empezaban a sufrir las inclemencias de un día soleado y seco. El polvo de la zona empezaba a cubrir los rostros de los ciclistas y las bicis empezaban a crujir por la falta de aceite.

Superada esta primera ascensión, nos esperaba otra que iría del Km 60 al 90. No era algo muy pronunciado, pero era constante, lo que suponía un gran desgaste psicológico. En el Km 100 nos encontramos con Luís, que nos confirmaba que no tenía su día. Seguíamos en nuestro ritmo y gracias a la constancia y al haber reservado al principio de la prueba, adelantábamos a muchos de los que nos habían superado a mitad del recorrido. Llegamos a la meta en 5,15 minutos y 3 minutos más tarde, lo hacía Luís.

Alí nos encontrábamos a Martín, ya duchado. Había entrado a 4,35 con unas sensaciones fantásticas y mu contento.

Una hora después de nuestra llegada, Marcos, hacía su aparición. Muy satisfecho también, pero contrariado por el sufrimiento que había padecido durante toda la carrera.

Antes de marcharnos, nos volvíamos a reunir en el bar en el que por la mañana habíamos picado algo.

Unas coca-colas de premio y al autobús para volver a Barcelona.

Entrábamos en Barcelona a las 12 de la noche con la satisfacción de haber vuelto a casa tras una gran batalla.

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La Rierada

Hoy era un día para valientes. Según salí de casa, la mirada buscaba el cielo intentando encontrar un momento de respiro en las nubes que cubrían el horizonte. Todavía no había amanecido con la suficiente claridad como para averiguar cuánto tiempo íbamos a tener de calma, pero tampoco hacía falta que lo hiciera. Todo estaba bastante oscuro, y seguro que en la salida planeada, nos pillaría algún rato de agua. Así fue. Sobre el Km 40 empezaron a caer gotas, y en plena ascensión por la Rierada, se nos cayó el mundo encima. La fecha se acerca y las piernas empiezan a coger punto. esperemos pasarlo bien en la prueba.

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Salida en solitario

Dadas las previsiones poco alagüeñas que dan para este “puente” de Semana Santa, he decidido salir a retomar las medidas de la bici de montaña. Tal y como he comentado con alguno, no consigo igualar posiciones entre montaña y carretera con lo que cuando dejo alguna de las dos de lado, noto una gran diferencia en el cambio.

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Un paseo por Montserrat

O eso era a lo que inicialmente, tres de los habituales madrugadores, nos disponíamos a hacer en esta “pedalada popular”. Jose, Marcos y el que os escribe, quedamos a las 6 para partir dirección Montserrat. La organización nos dejaba sorprendidos cuando divisabamos el cartel luminoso de la A2, a unos kilómetros del punto de destino, señalizaba la salida correspondiente, para acceder al centro del pueblo. En la entrada, las flechas indicaban de manera precisa, cómo llegar al aparcamiento. Puntuales, estabamos en las mesas para recoger el dorsal, y tras tomar el café de rigor, nos vestíamos de romanos.


En la salida coincidíamos con varios conocidos (Carlos, Iván, etc., etc)… Y las risas hacían acto de presencia. El buen ambiente se palpa en el la línea de salida. Todos parecíamos disfrutar de los instantes previos a la salida, con la incertidumbre de no saber cómo iban a transcurrir los 56 Km que nos esperaban.

Entre nosotros intercambiamos bromas y reproches que hacían de la espera, un rato ameno.

La organización cifraba en 1500 los inscritos, aunque bajo mi punto de vista, no apreciaba más de 1000 Bikers.

Llega el momento de la salida. La marcha va transcurriendo por el pueblo. Llegan también los primeros embudos y como los nervios afloran…. a estos les entra el apretón:

La carrera contibuaba y como ocurre siempre… en tramos complicados, todo el mundo ponía el pié en tierra.

Hasta que la pista se abre y cada uno busco su sitio natural…. Jose aguantó poco sin tirar y decidió abrir camino. Marcos y yo nos descolgamos intentando disfrutar, a ratos, del recorrido y, a ratos, de los habituallamientos.

Digno de mención son las bajadas “a muerte” que se marcó el de la Cannondale y su caída tonta en una curva.

Algo antes de las 12, llegábamos a meta con la sensación de haber hecho una salida más… A la 13,00 estábamos en casa duchados. Los Monegros nos esperan.

 

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¿Que te parece la 29?

El pasado jueves 7 de Abril, Luís, Sergi, Marcos y yo, decidimos empezar a preparar el Maratón de Los Monegros. Para ello, nos armamos de valor y nos propusimos hacer una ruta que al menos, nos iniciara en la larga distancia. La travesía marcada por Luís, no gozaba de las dimensiones que nos esperan en Zaragoza (119Km), pero la ascensión acumulada (2200m aprox), compensaba la falta de kilómetros.

Luís y Sergi nos esperaban en el puente que cruza el final de Juan XXIII. Desde allí, nos dirigiríamos a Montcada por los carteles. Desde allí, subiríamos por la urbanización hasta llegar a la base del depósito de Badalona.

Una vez cubierta la ascensión al depósito, nos dirigimos a Vallromanes, zona en la que Luis nos hizo pasar por mil y una penurias en las subidas de varias pendientes de las que sobresalía la de la foto de Sergi.

Después del bucle por la zona, bajaríamos por Premiá hasta llegar a la costa por la que rodaríamos hasta llegar a nuestras respectivas casas. El tiempo que invertimos en la ruta, fué de de 4 horas y media, en lo que tecorrimos 67 km.

Y aunque hubo momentos difíciles, las bajadas nos hacían dibujar de nuevo las sonrisas en nuestros rostros, aunque solo fuera hasta el momento en el que no empezábamos a subir.

La anécdota de la salida, la puso la bici de Sergi. Todo un saco de envidias por lo exclusivo del modelo y la calidad de su montaje.

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Una entre semana.

Ha llegado el buen tiempo y las salidas entre semana empiezan a ser más largas de lo que habían sido hasta ahora. En esta ocasión hemos sido 3 los que hemos coincidido en la avenura; Luis Marcos y yo, nos disponíamos a disfrutar de una salida tranquila en la que pudiésemos estirar las piernas. Luís estrenaba cámaras ultraligeras (50g cada una), pero el estreno duró lo que tardamos en hacer la primera bajada.

El suelo estaba muy seco y las piedras asoman por todas partes. Era inevitable encontrárselas por todas las trialeras en cualquiera de las trazadas.

La parte final de la carretera de las Aguas, es todo un laberinto de trialeras rápidas y divertidas.

Una salida corta pero divertida. El final no podía ser otro… LA foto relata el buen rollo de toda la salida.

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¿Queda mucho?

Cada vez que pregunto, siempre me contestan lo mismo…. Esto de sufrir empieza a ser habitual y a fuerza de sudor, las ganas de volver a montar en bici aumentan. Mañana toca montaña…. esperemos estar recuperados para aguantar el ímpetu de los que no han salido hoy.

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Solo para valientes.

¿A donde vas con con lo que ha caido? fué la frase que sonó esta mañana después de oir el despertador… No os digo la que sonó después porque simplemente no contesté… me enfunde el “traje de luces” y enfilé la calle en busca de mis compañeros de fatiga.

El sol asomaba y parecía que iba a ofrecernos una jornada radiante, y así fué. Su compañía hizo más amable una salida plagada de ascensiones exigentes.

El resto de la salida, corrió a cargo de los de siempre…


Y sin más entretenimiento que las ganas de sacar fotos, me adelantaba por momentos mientras estos dos, se lo tomaban con calma.

El fin de semana que viene, no saldré, por lo que me despido hasta dentro de dos… Sigo con el Montseny entre ceja y ceja… a ver si los que tanto hablan, se deciden de una vez…

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Un día sin premio

Salimos tarde, a las 8, con la intención de rodar de forma muy leve y estar puntuales en casa para el desayuno. Nuestra intención pasaba por reirnos un poco y hacer alguna trialera para que Marcos se vaya adaptando a bajar sin tener que “hundir” el sillín en el cuadro.

Y la sorpresa nos la dimos cuando llegamos al final de la etapa. Porque cuando llegamos a la “churrería”, estaba cerrada! En su lugar, tomamos un café “laxante” que provocaba las risas entre apuestas de ver quien era el que aguantaba sin pararse en una gasolinera o un bar a  evacuar…

Al final, fueron 18 kilómetros los que cayeron. Lo suficiente para recuperarnos de la jornada de ayer.

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Sin partes en el frente

Bien es cierto que hemos ido como “nenas”… sobre todo yo, aunque en mi defensa he de decir que Can Pascual estaba complicado. El resto de la ruta, ha sido a ritmo suave, en el que Martin, no paraba de quejarse por lo lento que íbamos. Marcos nos ha deleitado con su repertorio habitual. Esta vez, el que sufría las iras, eran las medias de Jose. Su parecido a FRODO en el hobbit, nos hacía reirnos durante gran parte de la salida.

La ruta ha discurrido por “Hogares Mundet”, rodando por la Carretera de las Aguas hasta San Pedro Mártir yendo a buscar Can Pascual. Una vez allí, hemos bajado la trialera (yo lo hubiera hecho más rápido con las Salomon). Podéis intuir las risas de Marcos cuando llegué al final. Desde allí nos separamos y cada uno nos fuimos para casa por caminos distintos. Al final, cayeron 43 kilómetros. A ver si mañana hacemos alguno más.

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De rango; CABO PRIMERO!

Ese es rango que he obtenido hoy. Y todo, por culpa de un árbol que “se me ha cruzado” en plena trialera del Abel.
Ha sido una salida radical, dado que hemos hecho muchas trialeras…. tanto de bajada como de subida. Para que os hagáis una idea, hemos subido el “Toma horquilla”. El incidente me ha sobrevenido en mi afán por seguir a Miguel Angel bajando el Abel. Habíamos hecho el Pilón, y como mis sensaciones no fueron buenas, intenté resarcirme en la siguiente bajada. después de la recta larga, cuando llega el surco que puedes tomar por el lateral izquierdo o bajar por el, yo seguí la trazada de Miguel Angel. Él se libró de la rama, pero yo “reboté” literalmente contra ella.  El resto de la salida me la pasé bajándome de la bici en las zonas técnicas. Y al llegar a casa y mirarme al espejo, pude apreciar mi graduación…. Toda una franja que rodea la parte superior de mi hombro izquierdo. No me duele, pero tiene toda la pinta de extenderse y cambiar de color.

La salida ha sido corta (30km), pero la dificultad ha sido extrema. Cualquier día llamamos a Jesús Calleja para que haga un reportaje de una de nuestras salidas.

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Espectáculo bajo el agua.


Eso es lo que más de uno pensamos cuando nos encontramos todos en la plaza. Éamos más de los de costumbre y todos sin excepción, teníamos ganas de pasarlo bien. Sufrir subiendo y disfrutar bajando. La jornada no ha decepcionado a ninguno. El show ha durado 40Km de duras ascensiones y complicados descensos. Los sustos han sido constantes pero sin contratiempos. Creo que puedo asegurar que todos nos lo hemos pasado bien.


Marcos ha hecho gala de su buen fondo y ha sorprendido a más de uno en la subida.


Hoy hemos disfrutado de la compañía de gente nueva. Al parecer, no es tan raro madrugar par pasarlo bien.


Luís ha vuelto a ejercer de guía y nos ha deleitado con senderos y cuestas espectaculares.


Abel ha sufrido las consecuencias de acumular entrenos, y en las últimas subidas, ha tenido que conservar fuerzas.


La antena ha sido el broche para unos pocos valientes.


Más valientes madrugadores.


Ivan dándolo todo en la parte final de la subida!… Un autentico todocamino.


Una ruta para recordar.

Y un grupo para tomar nota… ESPARTANOS!!!

 

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Estrenando “LA CUBE”.

Este sábado, hemos sido unos pocos los que hemos asistido al estreno de “La Cube” de Martín. Salida corta pero suficiente como para entrever lo que todos pensamos…. Pongas lo que le pongas… este va como un tiro!.


Las fotos no son de muy buena calidad porque están hechas con el móvil.



Esta es la imagen de la tarde del viernes…

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Orrius

Salida rápida en la que hemos vuelto a rodar por la costa y buscar una subida que hiciera de los kilómetros de hoy, algo menos monótonos, hemos subido Orius dirección La Roca y hemos vuelto por Alella en busca del gran premio de la montaña de Mongat. En esta ocasión, Marcos se retó con Miguel Angel en adelantar a un Seat León.


La compañía de un nuevo Cabra, ha hecho que Martin no impusiera el ritmo frenético al que nos tiene acostumbrado. Supongo que en la siguiente, las concesiones se quedarán en casa y tendremos que volver a sufrir… Esperemos estar fuertes para soportarlo!

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La torre del moro.

Un domingo más hemos quedado a las 7,15 para salir por Collserola. En esta ocasión, Miguel Angel, como empieza a ser habitual, nos ha llevado hacia la zona del Tibidabo, en busca de “La torre del moro”.

Por el camino hicimos un par de trialeras aunque la subida continuaba hasta Can Pascual, y de allí a “La secreta” para volver a casa. En total, 42 km en poco más de 2;30 horas… Esto parece que va en serio!


Nunca me canso de ver Barcelona cuando amanece…

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Two broad arrows

Esta mañana he decubierto este pequeño “corto” que me ha gustado!… No os espereis ninguna historia de acción, es más “emoción” que otra cosa.

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Caras nuevas


Este fin de semana hemos podido contar con la presencia de nuevos “cabras”. Después de algún tiempo lelléndonos y de ver los “toros desde la barrera”, Carlos ha querido probar en primera persona, las travesuras de los “personajes” que aquí aparecemos cada fin de semana.
En esta ocasión, aprovechando que parte del grupo se iba a correr la Media maratón de Barcelona, salimos con las bicis de montaña.


La salida, corrió a cargo de Miguel Angel, quien nos guió por senderos y pistas que solemos hacer habitualmente, y que por culpa del tiempo, no sabíamos cuanto podríamos disfrutar. La lluvia caída sobre la zona en los días anteriores, se hacía notar en el terreno, aunque lo peor, era la sensación de que en cualquier momento podíamos sufrir las inclemencias, por lo que no paramos ni para sacar una foto.


Lorenzo fué el encargado de meternos en cintura cada vez que la cosa se “empinaba”, y Miguel Angel, nos ponía la nota de humor cuando bajábamos… Yo presencié un “susto” que se quedó en eso y según me contaron después, tubo otro bajando “Las Pistolas”. La sorpresa corrió a cargo de Carlos. No contábamos que tubiera tan buen fondo, lo que nos permitió rodar a buen ritmo, aunque tanta prisa, no nos privó de tomar un café  final en el local que empieza a ser “común” en nuestras salidas de domingo.


En la próxima salida, esperamos ser alguno más, y ver cómo influyen los entrenamientos de “running” de Marcos… Felicitar desde aquí a los “corredores”, que han hecho unos tiempos mas que dignos en su lucha personal contra el crono. Cuando vuelvan a la bicicleta, volverán a poner los pies en el suelo… je,je,je!

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Domingo de resurrección.

Eso es lo que pensaba ayer cuando preparaba la bici de carretera. Y esta mañana, la jornada no ha defraudado a nadie. Salíamos a rodar, pero conociendo a Martin y a Luís… todos sabíamos que no sería así. Salimos puntuales a las 7,30 y Luis nos sorprendía con su montura, una Slice como la de Martín. Se confirmaban nuestros presagios… íbamos a sufrir!. En el camino nos cruzamos con la campeona de España de MTB, y pude comprobar lo bien que se rueda a relevos. Luego llegamos a la desviación que nos llevaba a la subida del día (tramos de 12%). Nos despedíamos de nuestros afamados compañeros de viaje y empezábamos a subir. Luis y Martin imponían un ritmo alegre y solo Miguel Angel los seguía, Marcos y yo rodábamos y seguíamos como podíamos. Coronábamos la montaña y rodábamos hasta llegar a Mataró de nuevo… Volvíamos a pasar en dirección contraria por la costa y llegando a Mongat, Marcos hizo presencia en un sprint que nos dejó fuera de juego a Miguel Angel y a mi… (la revancha esta servida). Su forma física aflora, y creo que nos tocará entrenar para que no nos pase la mano por la cara en mas de una ocasión.

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El día antes.

Hoy hemos hecho una pequeña salida de 14 kilómetros para estirar las piernas, en previsión de la dura salida que nos espera mañana. Marcos, Abel, Jose Luís y yo, hemos rodado a ritmo suave y hemos podido descubrir una zona en la que Abel nos había comentado maravillas y que la verdad, no es para menos.



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