Cabras pal Monte

Pasión por la bicicleta

Zapatitos nuevos.


Este sábado, hemos sido dos los valientes que en horas “poco racionales” para la práctica del ciclismo en carretera, decidimos salir a dar una vuelta. Eran las 6,30 de la mañana y con la excusa de estrenar las nuevas “botas” de Luís, subimos el Forat del Vent a ritmo alegre, con la única luz que proporcionaban nuestras pálidas linternas. No nos encontramos ningún coche hasta llegar a Cerdanyola, pero ya despuntaba el día por lo que la experiencia ha sido positiva. Tras cruzar San Cugat, subimos La Rabassada, coronando el Tibidabo para acabar el día al lado de la Ronda de Dalt, con un café solo largo que, a esas horas, revive a los muertos!.

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