Cabras pal Monte

Pasión por la bicicleta

Un día sin premio

Salimos tarde, a las 8, con la intención de rodar de forma muy leve y estar puntuales en casa para el desayuno. Nuestra intención pasaba por reirnos un poco y hacer alguna trialera para que Marcos se vaya adaptando a bajar sin tener que “hundir” el sillín en el cuadro.

Y la sorpresa nos la dimos cuando llegamos al final de la etapa. Porque cuando llegamos a la “churrería”, estaba cerrada! En su lugar, tomamos un café “laxante” que provocaba las risas entre apuestas de ver quien era el que aguantaba sin pararse en una gasolinera o un bar a  evacuar…

Al final, fueron 18 kilómetros los que cayeron. Lo suficiente para recuperarnos de la jornada de ayer.

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